La Diaphorodoris papillata es un pequeño nudibranquio que habita sobre fondos rocosos y comunidades de algas de nuestro litoral. Aunque apenas alcanza unos pocos milímetros de longitud, destaca por su elegante coloración blanquecina o amarillenta, decorada con diminutas papilas y manchas oscuras que le permiten camuflarse entre los organismos de los que se alimenta.
Este discreto molusco marino pertenece al grupo de las babosas de mar y carece de concha en su fase adulta. Se alimenta principalmente de briozoos, pequeños animales coloniales que crecen sobre rocas y algas. Gracias a su reducido tamaño y a su extraordinaria capacidad de mimetismo, suele pasar desapercibido para la mayoría de los observadores, convirtiéndose en una auténtica joya para buceadores y fotógrafos submarinos atentos a los detalles del fondo marino.